Cómo alargar la vida de tu casco

     

     

    Uno de los elementos más importantes en el ciclismo es, sin lugar a duda, el casco. Por seguridad ante impactos, frente al sol directo, evita que la mayor parte del sudor vaya hacia los ojos… Pero, ¿sabemos cómo cuidarlo? ¿Cómo limpiarlo sin alterar su vida útil? Aquí tienes algunos consejos prácticos:

     

    ¿Cuál es la vida útil de un casco de bicicleta?

     

    Seguro que te has planteado cuánto dura un casco de ciclista o cuándo hay que reemplazarlo. Pues bien, no existe una cifra baremada y generalizada. Pero sí nos habla la experiencia: aproximadamente tu casco, transportado y lavado con esmero, debería ser reemplazado a los 5 años. Para que te siga salvando la vida en perfecto estado has de tener en cuenta factores de cuidado como:

     

    Las obviedades

     

    No lo laves jamás en la lavadora ni lo seques en la secadora. ¡Acortarás su vida útil y su seguridad diametralmente! Las juntas sufrirían mucho y sus almohadillas protectoras se desharían poco a poco.

     

    No uses productos químicos ni aerosoles para su limpieza.

     

    Para secarlo no uses focos de calor directo (radiadores, estufas, secadores de pelo, chimeneas…) ni tampoco lo dejes al sol.

     

    Esto también sirve a la hora de transportarlo: no lo dejes en el coche a la luz del sol porque, si de por sí ya es malo, imagina con el efecto lupa de las lunas.  

     

    No lo transportes sin protección ante los golpes o ralladuras. Una funda de tela o cajita de cartón te pueden servir.

     

     

    Los consejos

     

    Lávalo periódicamente con agua templada y jabón neutro (tu gel de baño valdrá) Pero cuídate de hacerlo durante tu propia ducha… puede resultar extraño a ojos de terceros.

     

    Si se puede desmontar, hazlo y lava las piezas por separado.

     

    Utiliza tus manos: no lo frotes con paños o esponjas y evitarás erosiones innecesarias.

     

    Si tiene restos de barro endurecido, humedécelo antes de retirarlo.

     

    Sécalo en un lugar aireado y poco iluminado. Tardará más ¡pero quedará de lujo!

     

    Y para finalizar, ¿quieres darle brillo?... pues no me seas tiquismiquis y déjalo como está, porque si utilizas productos abrillantadores, a la larga erosionas su superficie.

     

    Si tienes más dudas sobre el tratamiento de tus accesorios y componentes, consúltanos, estaremos encantados de ayudarte







    Escribir comentario

    Comentarios: 0